• 4 de abril de 2012
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Visita a Mina en un hogar, Argentina

el Hogar, 2012

El miér­co­les en la tarde, hna. Maylis y hna. Mila­gros visi­tan a las niñas de un Hogar, en Buenos Aires.

«Es una escuela con inter­nado. Pues el miér­co­les en la tarde, las mamás van a visi­tar a sus niñas, y salen a pasear con ellas. Pero muchas de ellas no tienen nin­guna visita y se quedan en el aula toda la tarde. Muchas fami­lias vienen de Para­guay y las mamás tra­ba­jan como empleada de casa en las fami­lias por­te­ñas (de Buenos Aires).

Cuando lle­ga­mos, las niñas saltan en nues­tros brazos, mani­fes­tando su ale­gría: “¡¡ Ah, vinie­ron!!” y su cariño. Tienen tanta sed de esta ter­nura mater­nal, de esta aten­ción a lo que viven. Tienen tam­bién muchas pre­gun­tas sobre la vida, Dios, nues­tra con­sa­gra­ción reli­giosa.

Mina es una niña de 6 años y el otro día llo­raba en clase. Su mamá deci­dió dejarla para ir a vivir a España e inten­tar con­se­guir un tra­bajo para poder vivir mejor. Un sufri­miento muy pro­fundo para Mina: el aban­dono de su mamá. Pero al mismo tiempo, una pro­funda com­pa­sión y un pro­fundo amor por ella. Al con­sejo de su pro­fe­sor, le escri­bió una carta, pero no quería escri­birle que le hacía falta y que estaba triste de que la había dejado para no cul­pa­bi­li­zarla, porque decía:“no quiero que mi mamá llore.

Hay maes­tras y jóven pre­cep­to­ras que les quie­ren mucho y les dan acti­vi­da­des. Pero su sed de una mamá está tan viva que adop­ten a cada una como su propia mamá. Pode­mos palpar su sed y su sufri­miento sin fondo, y la vez este amor y com­pa­sión sin limite, des­bor­dante.»


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